Webcam porno
Webcam porno | MartaHot MIS DATOS
NOMBRE:  MARTAHOT
EDAD:  32 AÑOS
VIVO EN:  PAMPLONA (ESPAÑA)
SEXO:  MUJER
TENDENCIA SEXUAL:  BISEXUAL
[ VER PERFIL COMPLETO ]
Webcam porno | Aqui te pillo, aqui te f... TOP VIDEOS PORNO
04/10/2007 AQUI TE PILLO, AQU...  [ VER VIDEO ]
12/08/2007 DESPUES DE UN CAM-...  [ VER VIDEO ]
19/12/2007 DOBLE JUEGO...  [ VER VIDEO ]
Webcam porno | Policia dominada II TOP FOTOS PORNO
28/11/2007 POLICIA DOMINADA I...  [ VER PACK ]
18/02/2008 MAMADA A DOS BANDA...  [ VER PACK ]
14/08/2007 EN LA MONTAÑA II...  [ VER PACK ]
LLAMAME !!! 803 406 217 LO PASARAS GENIAL ...

Coste 1,16€/min desde fijo. 1,51€/min desde móvil. IVA inc.
Servcio para + 18 años, prestado por [info aquí].
WEBCAM PORNO
[ VISITA MI WEBCAM ]
WEBS AMIGAS
 1. CIBERSEXO
 2. SEXO CASERO
 3. SEXO
 4. SEXO GOLFILLAS
 5. AMATEUR
 6. PAREJAS
 7. PORNO
 8. AMATEUR
 9. PORNO
10. AMATEURTOTAL
AÑADIR WEB
VER TODAS
CHICAS AMATEURS ONLINE AHORA

¡¡¡ VISITA SUS WEBCAMS !!!
SUEÑOS HÚMEDOS I


Hola amigos visitantes. Habitualmente tengo sueños calientes en un alto porcentaje de las veces que me echo a dormir. No sé si tiene una explicación científica o soy muy fantasiosa... sólo sé que siempre maquino cosas en mi cabecita en mis horas de descanso, involuntariamente, por lógica. Mayoritariamente se trata de algo erótico, ni todas las mañanas me acuerdo con todo detalle de lo “ocurrido” Posiblemente no me atrevería a llevarlo a cabo en ninguna circunstancia por muy fácil que se me presentara. Realmente soy un poco retraída aunque en mi letargo gozo de todo lo que me ocurre despertándome completamente empapada en mis flujos y alguna vez hasta he llegado a alcanzar algún orgasmo.

Esta historia me marco mucho y fue precedente a otras muchas veces de historias subidas de tono. Comencemos a relatarla:

Era un día en el que había salía tarde de trabajar. Se podía observar ambiente en las calles y en el metro, transporte que utilizo habitualmente para ir y volver del trabajo. Aquella noche hacía unos minutos que unos cuatro chavalillos de apenas 22 años, me miraban y hablaban entre ellos. Cuando llegué a mi estación salí del vagón, pero no miré hacia atrás pensando en lo tarde que era para llegar a casa. En el trayecto que realizo debo hacer un trasbordo por un largo pasillo que a veces está muy concurrido pero en esta ocasión no había un alma. Sin darle más importancia apreté el paso. Poco después oí a los jóvenes que he comentado antes siguiéndome mientras silbaban y me decían algunas groserías, lo cual me alarmó y decidí aligerar lo que pude. Ellos aceleraron su marcha igualmente y se pusieron uno a cada lado en cuanto alcanzaron mi altura. Se atrevieron a comentarme cosas del tipo:
- Que buena estás... seguro que la mamas bien y follando debes ser una fiera.
Yo miraba de frente y haciendo caso omiso continué yendo hacia delante hasta que una palmada en mi culo me hizo ponerme en alerta. No sabía por donde meterme.
- ¡Lo tiene apretado, tíos! – dijo el autor del manoseo.
Los demás rieron y se colocaron ante mí, arrinconándome contra la pared en uno de los ángulos del pasillo.
- ¿Qué pasa, no somos bastante mayores para ti? – dijo uno de ellos acercando la mano a mi escote y abriéndome el abrigo.
De pronto se oyeron unos pasos y una voz más atrás en el pasillo y los chavales salieron a la carrera. Poco después el hombre autor del aviso se acercó a mí.
- ¿Está usted bien, señora? – me dijo solícito.
- Sí – aunque mi acento denotaba agitación por la intriga de lo que me acababa de ocurrir.
- ¿Quiere acompañarme a tomar un refresco o algo? – me dijo el hombre de unos treinta y tantos y bastante fornido.
Me sentí más tranquila aunque seguía estando excitada. Me cogió por un brazo y me llevó por el pasillo hasta una zona acotada donde tras pasar una puerta, entramos en un cuarto a oscuras. Encendió la luz y era una especie de oficina donde había unos uniformes colgados en perchas, un par de mesas y algo que me llamo la atención, una celda de tres por tres metros en una esquina. La habitación estaba fría.
- Tranquila, señorita – me dijo llevándome hacia una silla – Quítese el abrigo y le traigo algo de beber.
Obedecí mientras lo sentía detrás mía. Al sentarme comprobé, quizás por mi estado de excitación o por la frescura del ambiente, que mis pezones estaban tiesos y se notaban a través de mi blusa.
- ¿Podría describirme a los chicos que la han molestado?- elevó el tono de voz –Trate de hacer memoria – me dijo en un tono imperativo al comprobar mi rostro dubitativo.
- No sé si podré, no me fijé mucho en como iban vestidos tan siquiera- respondí con un sollozo que me salía del pecho.
Se inclinó hacia mí ofreciéndome un vaso de agua y sus ojos fueron a parar hacia lo que más se marcaba de mi vestimenta. Cerró la puerta y se sentó enfrente de mí acto seguido.
- Tranquila, estoy aquí para ayudarle- murmuró. Simultáneamente me acarició los hombros para intentar que mi pulso bajara de ritmo.
Estaba paralizada de miedo y deseo, en un conflicto de sensaciones difícil de explicar. Noté en silencio con la mirada baja como sus manos se deslizaban hacia mis pechos y suavemente los abarcó con las palmas y sus gruesos dedos.
- Así me gusta que esté, relajada y tranquila-.
Pese a mi paralización un calor emanaba de mis entrañas. Me dio un suave beso en la mejilla y cogiéndome del brazo me hizo levantar. Me arrastró hasta la celda y me depositó como si fuera un animal herido. Estas frases me dejaron confusa:
- Súbete la falda por detrás y sujétatela con los brazos en tu cintura – se puso serio porque no veía iniciativa por mi parte- Señorita haga lo que le digo por el bien suyo-.
Tuve que acceder a su petición dejando al descubierto mis minúsculas braguitas.
- Buena figura – le oí exclamar mientras notaba como él dirigía un objeto duro y frío hacia mis nalgas – No te muevas-.
Empezó a sobarme con ganas mi culo y no contento con ello, volvió a acariciarme los pechos, recreándose a gusto. Luego y siempre desde atrás, a la vez que notaba su respiración agitada cerca de mi cuello, me fue desabrochando la blusa hasta quitármela del todo. Al sacarla tuve que soltar la falda, la cual volvió a su posición, si bien por poco tiempo, pues inmediatamente se deshizo de mi falda gracias a mi colaboración. La tiró sobre una mesa junto a la blusa. Dejé a la vista mi conjunto preferido, negro y de encaje combinado con unas medias ajustadas al muslo.
Le oí retirarse unos pasos hacia atrás y silbar:
- ¡Vaya ejemplar! – gritó.
Me empujó hacia la pared como si fuera una delincuente abriendome las piernas y haciendo que mi pecho se posara contra el frío muro, quedando mis manos sujetas a la espalda.
- Voy a cachearte afondo, quiero ver si me ocultas algo y si colaboras describiéndome a los chavales, seré benévolo contigo.
- No sé... – pude responder con un poco de dificultad – asentí con que me iba a quedar muda un buen rato.
Siguió con el sobeteo creyendo que iba a sacarme alguna información..
- Bájate las bragas sin volverte y vuelve a como estás ahora- ordenó.
Obedecí porque estaba segura de que la tortura no llevaría mucho tiempo.
- Así me gusta, obediente-.
Me puso unas esposas y empezó a pasear su porra por toda mi espalda hasta soltar mi sujetador.
- Vuélvete de nuevo bajando los brazos para que se caiga lo que te sobra-.
Seguí con mi papel de sumisa pero mi sostén no se liberó de mi cuerpo debido a la atadura de mis manos. Me soltó una de ellas mientras que con la otra, me agarró una teta.
- Te cuidas bien, muñeca. Tienes unas tetas gordas, duras y suaves – musitó volviendo a esposarme nuevamente.
Advertí que iba a usar su porra porque la chocaba contra su mano, quería hacerme ver que tenía poder ilimitado hacia mi persona. Me levantó los pechos con la misma, pasándola de uno a otro hasta que pegué un gemido de dolor.
El se rió y dio dos pasos hacia atrás. Pude observar como su pantalón se abultaba y volvió a imponerme:
- Gírate y ven hacia mí de rodillas- me costó dos minutos y lo ví bajándose la cremallera. Su abultado y gran miembro escondía otra de sus armas- Métetela en la boca... así que te gusta chupar una buena polla eh, guarra – carcajeando.
Aprovechó su postura y penetró mi boca hasta dejarme sin apenas respiración
- Ahora más despacito y como tu sabes, tienes una boca excelente y experta. Seguro que al cabrón de tu marido se la comes todas las noches.
Unos minutos después me tumbó bocabajo en la mesa y me pasó su porra por mi coñito que estaba un tanto chorreante.
- Está muy cerrado pese a lo caliente que lo tienes – insistía en meterme ese artilugio.
Traté de relajarme ya que era un poco pronto para eso tan grueso. Lancé un aullido de dolor a los pocos segundos.
- Cállate puta, este es mi territorio y mando yo-.
Siguió insistiendo hasta que me hizo empezar a sentir a gusto con su metisaca.
- Ahora te toca con las piernas abiertas y bocarriba. Te va a tocar ser follada por mí. Creíste que escapando de los chavales ibas a recibir mejor trato pero no... los de mi quinta saben hacerlo mejor.
Sus pantalones cayeron hasta el suelo y colocó una rodilla sobre la mesa para tenerla como punto de apoyo con la intención de penetrarme salvajemente.
- Muévete zorrita, te voy a hacer sentir como nunca nadie te lo había hecho antes- jadeaba mientras empujaba con fuerza sin dejar de apretar mis pechos.
El hombre parecía tener buen aguante y estuvo con el vaivén unos minutos hasta que se corrió en mi boca, porque según él, era lo que me merecía. Seguidamente se fue, dejándome ahí tumbada para asearse en el cuarto de al lado.
Al volver me quitó las esposas y me tiró la ropa
- Vístete y te dejaré marchar con la condición de que dejes aquí tu ropa interior. No vuelvas a venir por este pasillo porque cada vez que te asomes por aquí te haré lo mismo aunque no seré tan piadoso.

Me faltó tiempo para irme casi corriendo, ni tan siquiera abrocharme la blusa y crucé todo el pasillo con una gran corrida en la boca y cerca de ella. Alguno se debió de dar cuenta de mi embarazosa situación pero mi velocidad no me hizo detenerme hasta que llegué a casa.

He fantaseado desde entonces con que algún falso vigilante me tratara así porque me gusta recrearme de mis fantasías, siento un gran placer cuando me lo imagino. Espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo con el dedo que me acabo de hacer al describirlo todo y recordar cada detalle.

Martha

FECHA:  01/11/2006
LEIDO: 534 VECES
MAS WEBS AMIGAS
CIBERSEXO SEXO CASERO SEXO SEXO GOLFILLAS PORNO AMATEUR PAREJAS
[Aviso legal]   [P. Privacidad]   [XHTML]   [CSS]   [RSS]   [Casting]   [Publicidad]   [Escribenos]
Web exclusiva para mayores de edad, abandona esta web si eres menor.
©  2009  Todos los derechos reservados - GenteAmateur.com