Hola guapetones!! Soy una chica muy atrevida y sin prejuicios. Llevo casi un añito viviendo en Barcelona y voy a hacer un fiestón celebrándo el aniversario. Además, me quedo otro año más. Buscadme en locales de intercambio y demás espectáculos eróticos, el sexo me llena un montón.
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NUEVO VIDEO 7 de septiembre del 2011 por mis 2200 twitteros!
Un día nos citamos en una habitación alquilada por horas. Después de asearnos completamente el uno al otro, me metí al baño para vestirme de colegiala, coletitas incluidas, y darle una sorpresa. Medias blancas y el conjuntito de esta galería de fotos.
Tuve que tirarle un poco de la lengua para que me hablara de forma soez, me encantaba provocar un poco de malicia en él. Entonces empezó a mandarme deberes y a hacerme exámenes orales. Le encanta que le hagan la garganta profunda y estaba muy desentrenada para ello. Pero hice lo que pude, le seguí la curvatura de la polla con mi boca y lengua y conseguí tocarme ese punto en el que te empiezan a dar las primeras arcadas.
- Buena alumna sí, Martita, parece que te esfuerzas bastante. Va, inténtalo otra vez pero sin atragantarte, despacio zorrita… Uhmmm así! Buena chica. Mírame a la cara a ver como aguantas al cabrón de tu profe.
Después de varios intentos desistió y se puso a probar su manjar favorito, mi conejo cosecha del 78. Lo succionaba hasta dejarme con las piernas temblando, qué arte tenía mi “instructor”!! También me puso a cuatro patas para comerme hasta el culito, noté como le iba el juego de dilatarme por ahí detrás. Volvió a mi botoncito super hinchado y le empezó a sacar brillo con la lengua recorriéndolo en círculos. Simultáneamente me metió un dedo en mi culito, agujero olvidado durante una temporada…
Mis ojos lloraron soltaron, involuntariamente, un par de lagrimitas de dolor. Este cabrón iba con intenciones de petarme mi puerta trasera.
- No me mires así, vamos a dar clases de griego. En mi escuela es imprescindible… Tienes cara de que te gusta mucho, no te quejes, te lo haré bien. No te dolerá.
Me hizo sentarme en su boca para dejarle mis intimidades a su merced. Empujó mi cara hasta su mástil bien duro y obligó a devorarlo. Se olvidó un rato de mi culito, por fortuna y notó en qué momento iba a correrme…
Me metió un dedo nuevamente en mi ojete completamente relajado y entonces el clímax me vino azotando fuerte. Siguió hurgando por “ahí” mientras se la meneaba suavemente, en mi momento relax después de semejante corrida.
No me dio ni un momento de tregua, se puso el condón y bombeó fuerte durante unos minutos encima de mí. En cuanto se cansó, me hizo cabalgarlo. Me soltó burradas del tipo:
- Dime quién es la más puta de todo Barcelona – le miré a los ojos con complicidad mientras le susurré que tenía que valorarlo él -. Tú eres la más guarra que he conocido nunca antes y me lo vas a demostrar ahora.
Se quitó la goma y me dio toda la lechada en la boca, sin desperdiciar una gotita. Quería que la tragara pero no estuve por la labor y me limpié en otro sitio de la habitación. Volví a la cama y me dio unos azotes suaves por no hacerle caso. Me había merecido un pequeño castigo; me estaba temiendo lo peor.
Volvió a comerme el coño con ansia, quería tenerme lista otra vez para él. No se si es que necesitaba correrse otra vez, si no había tenido suficiente o es que es una bomba sexual, jejeje. No podía soportar el roce de su lengua con todo eso tannn sensible. Le rogué parar, apartándolo a manotazos pero eso le hizo indagar con más ensañamiento.
Este tío es un guarro en potencia y no se le puede decir que no cuando está en sus trece. Le encanta que se le corran en la cara!!
Me dejó a punto de caramelo pero necesitaba un empujón para regalarle lo que él quería. Lo que me llamó poderosamente la atención que seguía empalmado como un caballo así que decidí que lo mejor sería que me la metiera un buen rato porque necesitaba que me la metieran como a una perra en celo.
Y así fue, a cuatro patas me estuvo jodiendo un buen rato. Mi conejito supuraba sus secreciones como hacía tiempos que no lo hacía, le debí de manchar las pelotas de blanco. Me vio tan entregada y zorra que me metió un dedo en el culo y pronto fueron dos. Esta vez, lejos de quejarme, aullaba de gusto.
Al rato Arnau levantó las piernas y me la calzó en la postura bull-dog. Primero por el agujerito habitual pero enseguida se dedicó a dilatarme por atrás. Joooder, me iba a reventar separándome las nalgas…
Afortunadamente en unos pocos minutos se cansó de la postura y me puso de pie, apoyada en una silla. Me levantó una pierna y volvió a atacarme despiadadamente por mi huequito estrecho. Se pensó que me iba a correr así y me ordenó que me masturbara hasta que reventara de gusto.
Y así fue: metí mi brazo entre el hueco de mis piernas y comencé a frotarme el clítoris, sintiendo simultáneamente como me hundía su carne dentro de mi culito…
Me sentía tan sucia y usada por él que me corrí pensando en que me lo habia ganado a pulso. Entonces, él se dejó llevar por mis sacudidas de gusto y se corrió dentro mía mientras profería palabras soeces, música para mis oídos.
Pronto os contaré mis progresos como sumisa, un papel que sólo esta persona ha sabido sacarme…