Y MARTA SACO SU LATIGO
Comprobó la humedad de Lila, que ya empezaba a estar mojada y cachonda... como una perra. Primero la azotó para comprobar su grado de excitación y pronto acabó por meterle un pedazo de ese tronquito negro.
Viendo que estaba un poco incómoda, se lo sacó y le hizo lamerse sus propios juguitos con mucha lascivia. Luego Marta se encargo de saborear el resultado de la mezcla del látigo. Reconoció que aquéllo era un manjar que sabía a Lila, la cual embriagaba el ambiente con su perfume exclusivo y personal.
FECHA:
30/09/2008
CANTIDAD DE FOTOS:
20 FOTOS
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¡¡¡ NOVEDAD !!!