MIS DATOS
TOP VIDEOS PORNO
TOP FOTOS PORNO
Tengo el placer de presentaros a mis nuevas y ardientes compañeras que últimamente vienen todas muy seguiditas. Creo que les hemos contagiado un poco de morbillo y por ello han ido integrando en nuestra gran familia:
- Maya
- Tess
- Sonia
- Kurry
- Gatasexy
A cuál de ellas más cachonda ;) Seguro que alguna vez habéis comprobado lo morbosas que son, si no es así, no sé a qué esperáis...
Os voy a dar unos consejillos para que sepáis seducirnos en los momentos íntimos, cuando nos veis y queréis transmitirnos todo aquello que deseáis hacernos. Un chico encantador me habló de que a muchas nos excita que nos hagan sin necesidad de comenzar por nuestros sexos.
El cabello: Al jugar con el cabello de tu pareja se pueden producir diversas sensaciones de placer. Empieza deslizando suavemente los dedos entre su cabello, aplicando diversos niveles de presión.
Las orejas: Tienen una serie de terminaciones nerviosas dentro y alrededor de las mismas. Esas terminaciones nerviosas hacen que sean altamente sensibles. Para una adecuada estimulación es recomendable que le hagas a tu pareja un suave masaje con las yemas de los dedos, alternando con suaves caricias con los labios y la lengua. La parte trasera es especial, combinando con soplidos y respiraciones cortas.
La boca: Los labios son una de las zonas más sensibles del cuerpo, en particular el labio superior y la piel que se encuentra entre el labio y la nariz. Acércate lenta y delicadamente. Es recomendable ir besando alternadamente el labio superior y luego el inferior. Al mismo tiempo humedece toda esta área, desplazando la lengua alrededor de toda esa zona.
Dile bien que se ve, su agradable olor y lo bien que te sientes al acariciarla.
El cuello: En la parte trasera hay finos vellos que al ser tocados delicadamente, o tal vez con soplar un poco de aire en ellos se puede producir una sensación muy agradable.
La espalda: En la espalda se encuentra una alta concentración de terminaciones nerviosas. Desliza suavemente las uñas a lo largo de la espalda de tu pareja., con movimientos lentos y delicados. Acariciar la espalda de tu pareja con una pluma puede ser muy excitante también, lo mismo que por encima de los glúteos.
Pechos: No vayas directo a sus pezones. Presta atención a la zona de los costados de los senos y entre ellos. Usa las palmas de tus manos para hacer movimientos circulares sobre sus senos.
Prueba esto: Coloca una uva entre tus dientes y muévela con la lengua. Cuando puedas hacerlo sin llegar a romper la piel, quiere decir que ya sabes cuál es la cantidad exacta de presión que debes ejercer sobre sus pezones para causarle el mayor placer.
El vientre: Empieza por sus costillas creando una sensación de electricidad estática al colocar tu mano un centímetro por encima de su estómago, sin tocar su piel. Ella sentirá el calor de tu piel. Cuando ella menos lo espere, desliza tus dedos por su tripita.
Cuando cierre los ojos concéntrate en la parte inferior de su abdomen y acaríciala con la punta de un pincel o brocha de maquillaje en lugares inesperados. Una de las formas más fáciles de excitar a tu pareja es sensibilizándola con una combinación de caricias que se alejen lo más posible de la rutina.
Los glúteos: Siempre que hagas comentarios agradables acerca de su trasero mientras juegas con él, considéralo una zona certera para el preámbulo a hacer el amor. Cuando ejerces presión en el trasero de tu pareja estás empujando su área pélvica hacia delante, lo que ejerce placentera presión en su pelvis.
Puedes darle suaves palmadas, a un ritmo acelerado con las palmas o costados de tus manos. También puedes practicar otro tipo de estimulo erótico como mordisquear sus glúteos, lo que quiere decir acariciarlos con los dientes, no romperle la piel.
Los pies: Los pies y dedos de los pies están llenos de terminaciones nerviosas, lo que los convierte en una de las zonas más sensibles de su cuerpo. Desliza una prenda de seda entre sus dedos y por sus pies. Vierte miel sobre sus pies de modo que le haga cosquillas entre los dedos, luego lámela moviendo la lengua para arriba, para abajo, y de costado.