MIS DATOS
TOP VIDEOS PORNO
TOP FOTOS PORNO
Queridos visitantes, espero que no os hayais enfadado por no tener noticias mias. He estado unos cuantos días conectada con la cam y no me han dejado escribir mucho por la página ya que pedían que les atendiera casi exclusivamente. Eso sí, los emails y peticiones no han cesado pero ya que no tengo espacio para dejar mis comentarios, echo en falta que me hagais comentarios de mis fotos o comentarios.
Bueno estimados lectores, os deseo una noche calentita y llena de lujuria por San Valentín. Sed creativos y aprended a seducir por completo a vuestra compañera, mujer, novia, amante o lo que sea. Desde el saludo, pasando por el acercamiento, una propuesta para abrir el apetito (sí, atreveros a cocinarles algo delicioso) y luego lo dejo para vuestra imaginación. Aprended a no ser egoístas y huid de los prototipos del regalito y punto. Dejad el detalle para una escapadita a las afueras y sobre todo, sed felices para poder transimitir a los demás. Ah, y como dije en su día, no os esforcéis sólo una velada porque la magia se pierde.
Por suerte he estado con mi amigo con más asiduidad que de costumbre después de un paréntesis de unos cuantos días. El tiempo arregla las diferencias o llega a distanciar aunque no se pretenda. El vienes me llamo para quedar y darnos una vuelta pero no podía, tuvimos que dejarlo para el sábado.
Aprovechamos ese día para ver comercios y entramos en varios de ellos, después estuvimos en un gran centro comercial, y en éste fue cuando estando mirando por encima las cosas que allí exponían, me fijé en que mi acompañante que perdía su vista en alguna minifalda con descaro. Decidí ir a probarme un par de sujetadores, puesto que las bragas no puedes mientras observaba a Joaquín absorto mirando culos por todos los lados. Me sentí un poco furiosa, como si me entraran celos. Respiré fuerte y disimulé.
Una preciosa mujer unos pocos años mayor que yo y bien parecida entró por equivocación llamándome como a su hija. Se escuchó "mamá, estoy al fondo" y acalorada se disculpó agachando la cabeza. Me encontraba con las tetas al aire y parecía que aquello le hipnotizaba. Mi amigo, curioso como el que más, se acercó para ver si pasaba algo y sonrió al ver semejante escena. Salió hacia donde la llamaban y seguí a lo mío. Le pregunté a mi amigo que si le gustaba lo que llevaba puesto y me dijo que le preguntara a la mujer de antes. El mismo la agarró del brazo dirigiéndola hacia el probador donde yo me encontraba de nuevo y ¡sentí morirme de vergüenza!
A el se le ocurrio susurrar:
- ¿Te gusta lo que ves?
- Le queda muy bonito, se nota que es una chica para lucir y tú tampoco tienes mala pinta -respondió.
Acto seguido nos presentamos, dando nuestros nombres. Cristina, que así se llamaba, despendría un sabroso olor a perfume caro y vestía muy juvenil.
El entró y me acarició levemente mientras ella miraba un poco escondida como mi amigo, desinhibido y con ganas de marcha, me iba metiendo mano por entre el escote, giñando el ojo a nuestra nueva conocida. Me empecé excitando un poco por ser el centro de atención de la mirada de una desconocida en un sitio tan poco habitual y le susurré a Joaquín que si le importaba cambiar de tercio e irnos al coche. Hizo un gesto de negación y me revestí rápido para salir corriendo por la puerta del establecimiento. Juré para mis adentros que él no era quien para dominarme a su antojo puesto que conoce mis ideas y a lo que me niego, no es conveniente darme ese tipo de sorpresas.
Me tomé un refresco y me di una vueltita para despejarme. Simultáneamente le estuve dando vueltas a lo ocurrido y acabé riéndome, quitándole hierro al asunto. Si quería tener una aventurilla con esa mujer no iba a ser yo quien lo impediera pero tendría que empezar a aceptar las propuestas de un par de compañeros de trabajo y algún cliente de esos que llama la atención. Podría ser una venganza.
Me dirigí hacia el parking y para mi sorpresa no tenía las llaves de mi coche en el bolso. Cai en la cuenta de que quién había conducido horas antes había sido el susodicho. Me temí que se hubiera llevado mi "Renault" por ahí y camine corriendo hacia el sitio donde lo había aparcado. Respiré aliviada al verlo intacto pero no me hizo gracia los movimientos que se preveían a simple vista del interior. Se estaban metiendo mano como dos adolescentes y golpeé el cristal.
Afortunadamente me abrió la puerta y me perjuró que no "quería nada de mi propiedad, que no era un ladrón" Esbocé una sonrisa burlona y le respondí "pero aprovecharte sí, desde luego" a lo que asintió. ¡Qué cara más dura!
- Si queréis seguir la fiesta no hay problema, os llevo a casa. La que más cerca esté de aquí, claro.
- La tuya Marta querida -escuché de la boca de él.
- Que más quisieras, listillo -me dio por tomarme todo a guasa- Despreocúpate que te voy a dejar en buen sitio con la pervertida de tu amiga que, por cierto, ¿no tenía una hija?
- Está en buena compañía, se que eres una madraza pero la mía tiene edad de cuidarse sola -añadió.
Conduje hasta unas calles de mi barrio, curioseando de vez en cuando las secuencias que se iban sucediendo a través del retrovisor y les dejé en un hostal baratito y carente de lujos.
- Venga, que os aprobeche -concluí.
Tuve que reconocer que algo me tenía intrigada pero no quise indagar más. Me hubiera gustado presenciar todo lo que siguió a esa despedida. Mi orgullo me lo impidió.
No os creáis que no me desfogué, por la noche llegó acción a través de la webcam. Me encanta todo lo que me piden y la forma en la que me lo dicen por escrito. Otro día os cuento más...